Dado que tantos santos conocidos vivieron hace mucho tiempo y en lugares lejanos, a veces puede resultar tentador pensar que son de alguna manera sobrehumanos. Estos hombres y mujeres santos no son como nosotros, podríamos creer, y sus vidas de santidad tienen poco que ver con los retos a los que nos enfrentamos en el mundo de hoy.
But this is a dangerous thing to believe. Sainthood is for everyone; we are all called to be saints. And that is why I love the story of Saint Carlo Acutis, who was born in 1991, died in 2006, beatified in 2020 and canonized in 2025 on September 7. I marveled at a newspaper photo I saw of Carlo’s mother posing in front of his tomb which was open for public veneration in the days leading up to his beatification. Here was a saint who was current news!
Carlo Acutis was born on May 3, 1991, in London, England, to devout Catholic parents. His family soon moved to Milan, Italy, where Carlo spent most of his life. From an early age, Carlo exhibited an extraordinary devotion to the Eucharist and a profound love for the Virgin Mary. He attended Mass daily and had a deep understanding of the Real Presence of Christ in the Eucharist, which he referred to as “my highway to heaven.”
Además de su fe, Carlo tenía un gran interés por la tecnología y la programación informática. Utilizó sus habilidades para crear un sitio web que catalogaba milagros eucarísticos de todo el mundo, un testimonio de su deseo de compartir su fe con el mundo.
A pesar de su notable piedad, Carlo era un adolescente corriente en muchos aspectos. Le gustaba jugar al fútbol, escuchar música y pasar tiempo con sus amigos. Sin embargo, su vida dio un giro radical cuando le diagnosticaron leucemia a los 15 años. A lo largo de su enfermedad, Carlo se mantuvo extraordinariamente fuerte, ofreciendo su sufrimiento a Dios y sacando fuerzas de la Eucaristía. Murió el 12 de octubre de 2006, a la edad de 15 años. Su vida, aunque breve, dejó una huella indeleble en quienes le conocieron y en innumerables personas que desde entonces han conocido su historia.
Con su capacidad única para tender puentes entre lo sagrado y lo cotidiano, la vida de Carlo resuena con el mensaje intemporal de fe y devoción ejemplificado por Santa Elizabeth Ann Seton. Estas dos figuras, aunque separadas por el tiempo y la cultura, están unidas por una fe inquebrantable y un profundo amor a la Iglesia.
Elizabeth Ann Seton, born in 1774, lived in a vastly different time and place from Carlo Acutis. She was an American woman who experienced the challenges and hardships of her era. Despite their differences, the lives of Carlo and Elizabeth are interconnected by their unwavering faith and their dedication to the Church.
Both Carlo Acutis and Elizabeth Ann Seton shared a profound love for the Eucharist.
For Carlo, the Eucharist was the center of his life and the source of his spiritual strength. He believed that the Eucharist was his “highway to heaven” and that it could lead others to Christ as well.
Elizabeth, too, had a deep devotion to the Eucharist. After her conversion to Catholicism, she received the sacrament with profound reverence and regularly attended Mass. After her first communion, Elizabeth wrote in her journal, “At last GOD IS MINE and I AM HIS.”
Carlo Acutis utilizó sus conocimientos técnicos para crear un sitio web que catalogaba los milagros eucarísticos. De este modo, llegó a un público mundial y compartió la belleza y la maravilla de la Eucaristía con innumerables personas.
Del mismo modo, Santa Isabel Ana dedicó su vida a educar y catequizar a los jóvenes. Su compromiso con la difusión de la fe católica a través de la educación allanó el camino para que innumerables personas conocieran a Cristo.
Tanto Carlo como Isabel se enfrentaron a importantes retos y sufrimientos en sus vidas.
La batalla de Carlo contra la leucemia fue una fuente de inmenso dolor físico y emocional, pero la afrontó con fe y ofreció su sufrimiento a Dios.
Elizabeth suffered the loss of her husband and and two children and faced financial hardship. Through it all, her faith remained unshaken, and she trusted in God’s providence. The examples of these two saints remind us that faith can sustain us, even in the darkest of times.
Mientras afrontamos hoy nuestros propios retos, podemos inspirarnos en estos dos santos y esforzarnos por vivir nuestra fe con el mismo celo y dedicación.
In a world increasingly dominated by technology, St. Carlo Acutis shows us that we can use modern tools for the greater glory of God, while Saint Elizabeth Ann Seton reminds us that faith, education, and perseverance can overcome any obstacle.
Juntas, sus vidas nos enseñan que la santidad es alcanzable para todos, independientemente de la época en que vivamos. Que sus ejemplos nos sigan inspirando para emular su devoción y amor a Dios y a su Iglesia.
DANIELLE BEAN es escritora y popular conferenciante sobre la vida familiar católica, la paternidad, el matrimonio y la espiritualidad de la maternidad. Fue editora y redactora jefe de Catholic Digest, y es autora de muchos libros para mujeres, entre ellos Momnipotente, You’re Worth It! y Tú eres suficiente. También es creadora y presentadora del podcast Girlfriends. Más información en DanielleBean.com.
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